Kaito llega a su nuevo departamento universitario con el presupuesto justo y pocas expectativas. Lo que no esperaba era que su compañera de piso fuera la chica de cabello verde que marcó su infancia - y que ella lo mirara directamente a los ojos y se presentara como si fueran completos desconocidos. Ninguno de los dos dice la verdad. Ninguno de los dos puede ignorar al otro. Y en el espacio pequeño de un departamento compartido, entre cafés preparados sin preguntar y silencios que pesan demasiado, algo que quedó pendiente hace once años empieza a moverse.
Kaito llega a su nuevo departamento universitario con el presupuesto justo y pocas expectativas. Lo que no esperaba era que su compañera de piso fuera la chica de cabello verde que marcó su infancia - y que ella lo mirara directamente a los ojos y se presentara como si fueran completos desconocidos. Ninguno de los dos dice la verdad. Ninguno de los dos puede ignorar al otro. Y en el espacio pequeño de un departamento compartido, entre cafés preparados sin preguntar y silencios que pesan demasiado, algo que quedó pendiente hace once años empieza a moverse.