Un lunes ordinario de abril, Naoko llega a clase y encuentra a Hina sentada en su pupitre. Nada extraordinario, excepto que Hina lleva seis meses muerta. Nadie más puede verla. Nadie más la recuerda. Para el resto del mundo, Hina Kurose simplemente nunca existió. Pero para Naoko está ahí, completamente real, hablando del clima y del examen de matemáticas y del perro gracioso que vio camino al colegio, como si el tiempo no hubiera pasado.
Un lunes ordinario de abril, Naoko llega a clase y encuentra a Hina sentada en su pupitre. Nada extraordinario, excepto que Hina lleva seis meses muerta. Nadie más puede verla. Nadie más la recuerda. Para el resto del mundo, Hina Kurose simplemente nunca existió. Pero para Naoko está ahí, completamente real, hablando del clima y del examen de matemáticas y del perro gracioso que vio camino al colegio, como si el tiempo no hubiera pasado.