Aria despierta cada mañana sin recuerdos. Sabe empuñar una espada, sabe obedecer órdenes, sabe morir por el reino. Lo que no sabe es por qué, cada vez que regresa herida de una misión imposible, sus pies la llevan solos a una taberna del barrio sur. Ni por qué el hombre que la atiende ahí parece conocerla mejor que ella misma.
Aria despierta cada mañana sin recuerdos. Sabe empuñar una espada, sabe obedecer órdenes, sabe morir por el reino. Lo que no sabe es por qué, cada vez que regresa herida de una misión imposible, sus pies la llevan solos a una taberna del barrio sur. Ni por qué el hombre que la atiende ahí parece conocerla mejor que ella misma.