Jack lleva tres años solo en el faro de Punta Gris, guardando una luz que nadie más ve apagar. Una noche de tormenta, el mar le devuelve algo que no esperaba: unos ojos azules que lo miran desde el fondo sin miedo. Alise existe desde antes que el faro existiera, y sube a la superficie más de lo que debería. Entre ellos crece algo que el mar ya sabe nombrar aunque ellos todavía no se atreven. El problema no es el amor.
El problema es que si él entra al agua, muere. Y si ella se queda en tierra, se apaga.
Jack lleva tres años solo en el faro de Punta Gris, guardando una luz que nadie más ve apagar. Una noche de tormenta, el mar le devuelve algo que no esperaba: unos ojos azules que lo miran desde el fondo sin miedo. Alise existe desde antes que el faro existiera, y sube a la superficie más de lo que debería. Entre ellos crece algo que el mar ya sabe nombrar aunque ellos todavía no se atreven. El problema no es el amor.
El problema es que si él entra al agua, muere. Y si ella se queda en tierra, se apaga.