Londres, 1888. Eve lleva toda su vida entrenando para convertirse en la mejor Cazadora del linaje familiar: una estirpe de mujeres que durante trescientos años ha mantenido a la ciudad a salvo de criaturas que los humanos prefieren no ver. Su primera misión es eliminar a un hombre lobo que acecha las calles de Whitechapel. Debería ser sencillo. Excepto que cuando lo tiene a seis metros y la ballesta apuntada a su corazón, él no huye, no suplica y no ataca.
Solo la mira. Y Eve no dispara. Lo que comienza como una cacería se convierte en algo que ningún manual del linaje contempla: dos personas atrapadas en lados opuestos de una línea que ninguna estructura puede sostener cuando la realidad no encaja en ella. Mientras Londres esconde un peligro que nadie ha sabido ver, Eve tendrá que decidir qué pesa más: el nombre que heredó o la verdad que encontró sola.
Londres, 1888. Eve lleva toda su vida entrenando para convertirse en la mejor Cazadora del linaje familiar: una estirpe de mujeres que durante trescientos años ha mantenido a la ciudad a salvo de criaturas que los humanos prefieren no ver. Su primera misión es eliminar a un hombre lobo que acecha las calles de Whitechapel. Debería ser sencillo. Excepto que cuando lo tiene a seis metros y la ballesta apuntada a su corazón, él no huye, no suplica y no ataca.
Solo la mira. Y Eve no dispara. Lo que comienza como una cacería se convierte en algo que ningún manual del linaje contempla: dos personas atrapadas en lados opuestos de una línea que ninguna estructura puede sostener cuando la realidad no encaja en ella. Mientras Londres esconde un peligro que nadie ha sabido ver, Eve tendrá que decidir qué pesa más: el nombre que heredó o la verdad que encontró sola.