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Inteligencia, tecnología y ética en el pensamiento de José Antonio Marina
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- FormatePub
- ISBN8235524057
- EAN9798235524057
- Date de parution20/04/2026
- Protection num.pas de protection
- Infos supplémentairesepub
- ÉditeurIoakim Ioakim
Résumé
El momento histórico en que se inscribe la reflexión de Marina no es cualquier momento. Vivimos una era de transformación tecnológica sin precedentes en la historia humana, y la inteligencia artificial ocupa el centro de ese proceso transformador. En los últimos años, el desarrollo de sistemas de aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural, la visión artificial y otras ramas de la IA han alcanzado una velocidad y una escala que desafían nuestra capacidad de comprensión y, lo que es más preocupante, nuestra capacidad de regulación ética y política.
Los entusiastas del progreso tecnológico celebran este desarrollo como la mayor ampliación de las capacidades humanas desde la invención de la imprenta. Los más escépticos advierten de riesgos existenciales que incluyen desde la concentración del poder económico y político en manos de unas pocas corporaciones tecnológicas hasta la posibilidad de sistemas autónomos que escapen al control humano. Entre estos dos extremos, la mayoría de las personas -ciudadanos, educadores, gobernantes, empresarios- navegan en un estado de perplejidad más o menos lúcida, conscientes de que algo fundamental está cambiando pero sin disponer de marcos conceptuales adecuados para entender qué, exactamente, está en juego.
Es precisamente aquí donde la reflexión de Marina resulta especialmente pertinente y necesaria. Frente a los tecnólogos que hablan de la IA en términos puramente técnicos -eficiencia, rendimiento, escalabilidad-, y frente a los alarmistas que alimentan un miedo difuso pero poco articulado, Marina ofrece algo más valioso: un marco filosófico coherente que permite plantear las preguntas correctas. No solo qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué tipo de inteligencia es, qué le falta constitutivamente y por qué esa carencia no es un defecto técnico superable, sino una limitación estructural que remite a la naturaleza misma de lo que entendemos por inteligencia genuinamente humana.
Los entusiastas del progreso tecnológico celebran este desarrollo como la mayor ampliación de las capacidades humanas desde la invención de la imprenta. Los más escépticos advierten de riesgos existenciales que incluyen desde la concentración del poder económico y político en manos de unas pocas corporaciones tecnológicas hasta la posibilidad de sistemas autónomos que escapen al control humano. Entre estos dos extremos, la mayoría de las personas -ciudadanos, educadores, gobernantes, empresarios- navegan en un estado de perplejidad más o menos lúcida, conscientes de que algo fundamental está cambiando pero sin disponer de marcos conceptuales adecuados para entender qué, exactamente, está en juego.
Es precisamente aquí donde la reflexión de Marina resulta especialmente pertinente y necesaria. Frente a los tecnólogos que hablan de la IA en términos puramente técnicos -eficiencia, rendimiento, escalabilidad-, y frente a los alarmistas que alimentan un miedo difuso pero poco articulado, Marina ofrece algo más valioso: un marco filosófico coherente que permite plantear las preguntas correctas. No solo qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué tipo de inteligencia es, qué le falta constitutivamente y por qué esa carencia no es un defecto técnico superable, sino una limitación estructural que remite a la naturaleza misma de lo que entendemos por inteligencia genuinamente humana.























