El retorno de la geopolítica materialEl gran cambio de época que estamos viviendo no consiste únicamente en el ascenso de nuevas potencias, aunque ese ascenso es real y significativo. No consiste únicamente en el declive relativo de la hegemonía estadounidense, aunque ese declive es observable en múltiples indicadores. No consiste únicamente en la proliferación de conflictos regionales, la erosión de las instituciones multilaterales o la crisis de legitimidad de las democracias liberales, aunque todos estos fenómenos son empíricamente comprobables.
El cambio más profundo es de naturaleza conceptual y estructural: es el retorno de la geopolítica material como principio organizador del sistema internacional. Geopolítica material significa que la distribución geográfica de recursos, la configuración de las rutas de transporte, el control de los estrechos marítimos, la posesión de capacidades industriales, el acceso a fuentes energéticas, el dominio de tecnologías críticas, la profundidad demográfica y la capacidad de producción militar vuelven a ser los factores determinantes del poder y del equilibrio internacional.
No las declaraciones, no las normas, no los tratados, no las instituciones, no los discursos: la materia. Los gasoductos, los puertos, las fábricas de semiconductores, las minas de litio, los astilleros, las reservas de petróleo, los cables submarinos, los satélites, los arsenales de munición y los campos de entrenamiento.
El retorno de la geopolítica materialEl gran cambio de época que estamos viviendo no consiste únicamente en el ascenso de nuevas potencias, aunque ese ascenso es real y significativo. No consiste únicamente en el declive relativo de la hegemonía estadounidense, aunque ese declive es observable en múltiples indicadores. No consiste únicamente en la proliferación de conflictos regionales, la erosión de las instituciones multilaterales o la crisis de legitimidad de las democracias liberales, aunque todos estos fenómenos son empíricamente comprobables.
El cambio más profundo es de naturaleza conceptual y estructural: es el retorno de la geopolítica material como principio organizador del sistema internacional. Geopolítica material significa que la distribución geográfica de recursos, la configuración de las rutas de transporte, el control de los estrechos marítimos, la posesión de capacidades industriales, el acceso a fuentes energéticas, el dominio de tecnologías críticas, la profundidad demográfica y la capacidad de producción militar vuelven a ser los factores determinantes del poder y del equilibrio internacional.
No las declaraciones, no las normas, no los tratados, no las instituciones, no los discursos: la materia. Los gasoductos, los puertos, las fábricas de semiconductores, las minas de litio, los astilleros, las reservas de petróleo, los cables submarinos, los satélites, los arsenales de munición y los campos de entrenamiento.