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El fin definitivo de la historia: IA, post-política y obsolescencia de lo humano
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- FormatePub
- ISBN8231052721
- EAN9798231052721
- Date de parution07/02/2026
- Protection num.pas de protection
- Infos supplémentairesepub
- ÉditeurWalzone Press
Résumé
Más de tres décadas después de la publicación de El fin de la historia y el último hombre, la célebre tesis de Francis Fukuyama regresa al debate filosófico-político bajo una luz completamente distinta. Cuando Fukuyama proclamó en 1992 el triunfo definitivo de la democracia liberal como forma final de organización política humana, lo hizo interpretando la caída del Muro de Berlín como el último gran episodio de la dialéctica histórica hegeliana.
La historia, entendida como el conflicto entre grandes ideologías contrapuestas -liberalismo versus absolutismo, fascismo versus comunismo, libertad versus totalitarismo-, habría alcanzado su término lógico en el consenso universal sobre la superioridad de las instituciones democráticas y la economía de mercado. No se trataba de una victoria militar o geopolítica contingente, sino del agotamiento filosófico de las alternativas: la razón humana habría llegado a su forma política más adecuada, aquella que mejor reconcilia el deseo de reconocimiento individual con las exigencias de la cohesión social.
Sin embargo, el horizonte que enfrentamos hoy difiere radicalmente del escenario que Fukuyama contemplaba. La emergencia de la inteligencia artificial avanzada -y particularmente la perspectiva de una Inteligencia Artificial General (AGI) o incluso una Superinteligencia Artificial (ASI)- introduce en la ecuación histórica un factor cualitativamente nuevo: la posibilidad de que la inteligencia, el procesamiento de información, la toma de decisiones y la configuración del orden social sean progresivamente desplazados del ámbito humano hacia sistemas artificiales de capacidad potencialmente ilimitada.
No se trata meramente de una nueva tecnología disruptiva, comparable a la imprenta, la máquina de vapor o internet. Se trata, más bien, de la potencial transferencia del locus mismo de la agencia histórica: del sujeto humano deliberante a la optimización algorítmica autónoma.
La historia, entendida como el conflicto entre grandes ideologías contrapuestas -liberalismo versus absolutismo, fascismo versus comunismo, libertad versus totalitarismo-, habría alcanzado su término lógico en el consenso universal sobre la superioridad de las instituciones democráticas y la economía de mercado. No se trataba de una victoria militar o geopolítica contingente, sino del agotamiento filosófico de las alternativas: la razón humana habría llegado a su forma política más adecuada, aquella que mejor reconcilia el deseo de reconocimiento individual con las exigencias de la cohesión social.
Sin embargo, el horizonte que enfrentamos hoy difiere radicalmente del escenario que Fukuyama contemplaba. La emergencia de la inteligencia artificial avanzada -y particularmente la perspectiva de una Inteligencia Artificial General (AGI) o incluso una Superinteligencia Artificial (ASI)- introduce en la ecuación histórica un factor cualitativamente nuevo: la posibilidad de que la inteligencia, el procesamiento de información, la toma de decisiones y la configuración del orden social sean progresivamente desplazados del ámbito humano hacia sistemas artificiales de capacidad potencialmente ilimitada.
No se trata meramente de una nueva tecnología disruptiva, comparable a la imprenta, la máquina de vapor o internet. Se trata, más bien, de la potencial transferencia del locus mismo de la agencia histórica: del sujeto humano deliberante a la optimización algorítmica autónoma.























