SOLDES

Jusqu'à -70% sur une sélection d'articles*

Metabolismo, evolución y crisis: una lectura orgánica de la economía

Par : Juan A. Pena
Offrir maintenant
Ou planifier dans votre panier
Disponible dans votre compte client Decitre ou Furet du Nord dès validation de votre commande. Le format ePub est :
  • Compatible avec une lecture sur My Vivlio (smartphone, tablette, ordinateur)
  • Compatible avec une lecture sur liseuses Vivlio
  • Pour les liseuses autres que Vivlio, vous devez utiliser le logiciel Adobe Digital Edition. Non compatible avec la lecture sur les liseuses Kindle, Remarkable et Sony
Logo Vivlio, qui est-ce ?

Notre partenaire de plateforme de lecture numérique où vous retrouverez l'ensemble de vos ebooks gratuitement

Pour en savoir plus sur nos ebooks, consultez notre aide en ligne ici
C'est si simple ! Lisez votre ebook avec l'app Vivlio sur votre tablette, mobile ou ordinateur :
Google PlayApp Store
  • FormatePub
  • ISBN8233350900
  • EAN9798233350900
  • Date de parution16/04/2026
  • Protection num.pas de protection
  • Infos supplémentairesepub
  • ÉditeurLinda Balsamo

Résumé

La vida, en biología, se define por un conjunto de funciones: metabolismo, autoorganización, adaptación, crecimiento, reproducción y muerte. Todo ser vivo existe dentro de un ciclo: nace, crece, se reproduce, envejece, muere. Eso es normal. Ningún organismo espera ser inmortal o crecer infinitamente. Aprende a vivir bien dentro de ese marco. La economía es igual. Será viva mientras logre reproducirse, adaptarse, innovar.
Pero también será mortal: tiene tiempo limitado (recursos finitos, entropía irreversible), espacios finitos (un planeta), dependencias vitales (ecosistemas, cuerpos, territorios). La pregunta "¿cómo mantenerla viva?" reconoce esta finitud, no como tragedia, sino como realidad que define la belleza y el sentido. Una sinfonía es bella porque dura cuarenta minutos, no porque sea infinita. Una relación humana es valiosa porque es temporal, no a pesar de ello.
Una vida es significativa porque es finita. Una economía que reconoce su finitud buscaría no "maximizar", sino cultivar: crear condiciones para que la vida florezca mientras dura. Eso implica tiempo -ritmo más lento, menos fiebre especulativa, recuperación de la contemplación-. Implica cuidado -hacia la tierra, hacia otros humanos, hacia futuros desconocidos-. Implica austeridad voluntaria: no sacrificial, sino elegancia de lo esencial, alegría de lo suficiente.