"Malditos Dentistas" es la novela debut de Leo Duca: un thriller psicológico de gran agudeza, ambientado en un hombre que lo perdió todo y decidió recuperar algo mucho más oscuro que el dinero. Roberto Salinas era un contable de provincias con una clientela estable y una vida tranquila. Durante veinte años, llevó la contabilidad -y los secretos- de siete dentistas: los ingresos inflados, las cuentas en el extranjero, el mercado negro no declarado.
Los conocía mejor que ellos mismos. Los protegía. Creía que su lealtad era mutua. La mañana en que la Guardia di Finanza vació su consulta, descubrió que no era así. En cuarenta y ocho horas, uno a uno, sus clientes de toda la vida lo abandonaron. Con disculpas, fríamente, en una llamada telefónica de cuarenta segundos. Dado de baja, con su carrera destruida a los cincuenta y dos años, Roberto Salinas desaparece.
En su lugar, emerge Mirco Marchetti: un hombre sin rostro, con la voz distorsionada por una aplicación, y un plan basado en la única arma que le queda: el conocimiento. Conoce los números, los secretos, los miedos de siete personas. Y sabe exactamente cómo usarlos. Lo que comienza como una extorsión sistemática se convierte en algo mucho más complicado cuando uno de los siete -Gianni Magni, el más impredecible- desaparece durante una carrera matutina.
Marchetti no tiene nada que ver. Pero todos creen que fue él. Y a partir de ese momento, la estafa se convierte en algo más: un sistema de paranoia que se autoperpetúa, en el que seis personas, atrapadas por su propia codicia y miedo, comienzan a implosionar, a sospechar unas de otras y a delatarse mutuamente. Malditos Dentistas está narrada en primera persona por una voz que alterna el presente de la venganza con flashbacks de treinta años de traición acumulada: cenas, brindis, abrazos, relojes regalados.
Todo lo que parecía amistad pero no lo era. La novela no es una historia policiaca, sino una historia de ilusiones: la de quienes creían estar a salvo porque se hacían útiles, y la de quienes creían tener el control porque sabían cómo actuar correctamente. En segundo plano, dos figuras revelan los límites del plan de Marchetti: Daniele Pinotto, el dentista más inseguro e impredecible, cuyo colapso final desencadena consecuencias que nadie había previsto; y Ginevra Landen Rodani, abogada penalista y esposa del dentista desaparecido, quien vio la ventana abierta por el caos de Marchetti y la atravesó con una claridad que él nunca igualará.
Una novela sobre la venganza como necesidad humana y como trampa. Sobre el precio de una lealtad injustificada. Y sobre la diferencia entre quienes verdaderamente se liberan y quienes siguen lidiando con lo que han perdido.
"Malditos Dentistas" es la novela debut de Leo Duca: un thriller psicológico de gran agudeza, ambientado en un hombre que lo perdió todo y decidió recuperar algo mucho más oscuro que el dinero. Roberto Salinas era un contable de provincias con una clientela estable y una vida tranquila. Durante veinte años, llevó la contabilidad -y los secretos- de siete dentistas: los ingresos inflados, las cuentas en el extranjero, el mercado negro no declarado.
Los conocía mejor que ellos mismos. Los protegía. Creía que su lealtad era mutua. La mañana en que la Guardia di Finanza vació su consulta, descubrió que no era así. En cuarenta y ocho horas, uno a uno, sus clientes de toda la vida lo abandonaron. Con disculpas, fríamente, en una llamada telefónica de cuarenta segundos. Dado de baja, con su carrera destruida a los cincuenta y dos años, Roberto Salinas desaparece.
En su lugar, emerge Mirco Marchetti: un hombre sin rostro, con la voz distorsionada por una aplicación, y un plan basado en la única arma que le queda: el conocimiento. Conoce los números, los secretos, los miedos de siete personas. Y sabe exactamente cómo usarlos. Lo que comienza como una extorsión sistemática se convierte en algo mucho más complicado cuando uno de los siete -Gianni Magni, el más impredecible- desaparece durante una carrera matutina.
Marchetti no tiene nada que ver. Pero todos creen que fue él. Y a partir de ese momento, la estafa se convierte en algo más: un sistema de paranoia que se autoperpetúa, en el que seis personas, atrapadas por su propia codicia y miedo, comienzan a implosionar, a sospechar unas de otras y a delatarse mutuamente. Malditos Dentistas está narrada en primera persona por una voz que alterna el presente de la venganza con flashbacks de treinta años de traición acumulada: cenas, brindis, abrazos, relojes regalados.
Todo lo que parecía amistad pero no lo era. La novela no es una historia policiaca, sino una historia de ilusiones: la de quienes creían estar a salvo porque se hacían útiles, y la de quienes creían tener el control porque sabían cómo actuar correctamente. En segundo plano, dos figuras revelan los límites del plan de Marchetti: Daniele Pinotto, el dentista más inseguro e impredecible, cuyo colapso final desencadena consecuencias que nadie había previsto; y Ginevra Landen Rodani, abogada penalista y esposa del dentista desaparecido, quien vio la ventana abierta por el caos de Marchetti y la atravesó con una claridad que él nunca igualará.
Una novela sobre la venganza como necesidad humana y como trampa. Sobre el precio de una lealtad injustificada. Y sobre la diferencia entre quienes verdaderamente se liberan y quienes siguen lidiando con lo que han perdido.