Un multiverso, en Física, es un concepto que se refiere a la coexistencia de múltiples universos. Un punto de encuentro entre la Física y la Metafísica, dado que toda observación, debido a la condición del observador, es subjetiva. Es decir, que existen simultáneamente tantos universos como observadores, cada uno de ellos con sus peculiaridades y valores. Aquí, el multiverso » es una trama de búsqueda, encuentro y transformación que algo tiene que ver con « La oscura noche del alma » de san Juan de la Cruz, porque todo aquél que buca, si persevera, encuentra y, después de haber encontrado, se maravillará, tal y como reza uno de los dichos de Jesús en el evangélio apócrifo de Tomás, de extraordinario valor gnóstico.
Y justo ahí, cuando se produce el encuentro, cuando se halla el tesoro, el milagro -que es decir la transformación o la liberación- se produce al instante. Sin embargo, en este universo personal tanto como en el multiverso del conjunto de los seres, hay unas criaturas-carceleros encargadas de evitar que los prisioneros se liberen y dejen de alimentar con la energía de sus creaciones su existencia parasitaria.
Son los arcontes. Por eso, los griegos decían: aquel que quiere tentar a los dioses, primero le vuelven loco.
Un multiverso, en Física, es un concepto que se refiere a la coexistencia de múltiples universos. Un punto de encuentro entre la Física y la Metafísica, dado que toda observación, debido a la condición del observador, es subjetiva. Es decir, que existen simultáneamente tantos universos como observadores, cada uno de ellos con sus peculiaridades y valores. Aquí, el multiverso » es una trama de búsqueda, encuentro y transformación que algo tiene que ver con « La oscura noche del alma » de san Juan de la Cruz, porque todo aquél que buca, si persevera, encuentra y, después de haber encontrado, se maravillará, tal y como reza uno de los dichos de Jesús en el evangélio apócrifo de Tomás, de extraordinario valor gnóstico.
Y justo ahí, cuando se produce el encuentro, cuando se halla el tesoro, el milagro -que es decir la transformación o la liberación- se produce al instante. Sin embargo, en este universo personal tanto como en el multiverso del conjunto de los seres, hay unas criaturas-carceleros encargadas de evitar que los prisioneros se liberen y dejen de alimentar con la energía de sus creaciones su existencia parasitaria.
Son los arcontes. Por eso, los griegos decían: aquel que quiere tentar a los dioses, primero le vuelven loco.