En marzo de 1964, en Bogotá, los gemelos Carlos y Nicolás Mendoza llegan al mundo con siete minutos y un mundo de distancia. Su padre es constructor. Su madre canta boleros mientras cocina. Nadie en la sala de partos sabe todavía que la distancia entre estos dos niños tardará sesenta años y la historia de un país en recorrerse. Hermanos de Sangre sigue a la familia Mendoza a lo largo de seis décadas de historia colombiana, rastreando lo que ocurre cuando el amor no basta para mantener unidas a dos personas, y si todavía puede bastar para volver a unirlas.
Carlos pasará su vida en las instituciones del Estado, creyendo en la ley y en el orden. Nicolás se moverá hacia los márgenes, hacia los círculos donde recluta el M-19, donde el idealismo y la violencia comparten dirección. Su ruptura no es un solo momento, sino una larga deriva, acelerada por la política y frenada solo por la gravedad del origen. Sus padres envejecen esperando una reconciliación que ninguno de los dos hijos admitirá que necesita.
La novela va desde la Bogotá de los años sesenta, pasando por la década de la Constitución y los largos años del conflicto con las FARC, hasta la frágil paz del siglo XXI. La reincorporación del M-19 a la vida democrática, la Constitución de 1991 y el proceso de paz con las FARC no son telón de fondo, sino el aire que respiran los Mendoza. En su centro, Hermanos de Sangre hace la pregunta que la sociedad colombiana se ha hecho durante una generación: ¿es posible la reconciliación después de décadas de haber elegido el bando equivocado?Para lectores de Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Juan Gabriel Vásquez, Héctor Abad Faciolince y Jorge Franco.
En marzo de 1964, en Bogotá, los gemelos Carlos y Nicolás Mendoza llegan al mundo con siete minutos y un mundo de distancia. Su padre es constructor. Su madre canta boleros mientras cocina. Nadie en la sala de partos sabe todavía que la distancia entre estos dos niños tardará sesenta años y la historia de un país en recorrerse. Hermanos de Sangre sigue a la familia Mendoza a lo largo de seis décadas de historia colombiana, rastreando lo que ocurre cuando el amor no basta para mantener unidas a dos personas, y si todavía puede bastar para volver a unirlas.
Carlos pasará su vida en las instituciones del Estado, creyendo en la ley y en el orden. Nicolás se moverá hacia los márgenes, hacia los círculos donde recluta el M-19, donde el idealismo y la violencia comparten dirección. Su ruptura no es un solo momento, sino una larga deriva, acelerada por la política y frenada solo por la gravedad del origen. Sus padres envejecen esperando una reconciliación que ninguno de los dos hijos admitirá que necesita.
La novela va desde la Bogotá de los años sesenta, pasando por la década de la Constitución y los largos años del conflicto con las FARC, hasta la frágil paz del siglo XXI. La reincorporación del M-19 a la vida democrática, la Constitución de 1991 y el proceso de paz con las FARC no son telón de fondo, sino el aire que respiran los Mendoza. En su centro, Hermanos de Sangre hace la pregunta que la sociedad colombiana se ha hecho durante una generación: ¿es posible la reconciliación después de décadas de haber elegido el bando equivocado?Para lectores de Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Juan Gabriel Vásquez, Héctor Abad Faciolince y Jorge Franco.