VOLUMEN II: FUEGO BAJO LA CENIZALa alianza era temporal. Las reglas estaban claras. Seraphine y Kael lo repiten como un mantra cada vez que trabajan demasiado cerca, cada vez que uno salva al otro sin pensarlo, cada vez que una conversación en la oscuridad dura más de lo que debería. Mientras la investigación los adentra en territorios cada vez más peligrosos, las certezas de Seraphine empiezan a agrietarse: sobre los licántropos, sobre su orden, y sobre la anciana de las Tierras Grises que pronuncia su apellido con una familiaridad imposible.
Kael sabe algo que no le ha dicho. Ella lo intuye. Y en el momento en que una emboscada los obliga a mostrarse lo que son el uno para el otro, Seraphine comete el primer error que no puede deshacer: preocuparse por él en voz alta. Algunas grietas no se sellan. Solo se aprende a vivir con la luz que entra por ellas.
VOLUMEN II: FUEGO BAJO LA CENIZALa alianza era temporal. Las reglas estaban claras. Seraphine y Kael lo repiten como un mantra cada vez que trabajan demasiado cerca, cada vez que uno salva al otro sin pensarlo, cada vez que una conversación en la oscuridad dura más de lo que debería. Mientras la investigación los adentra en territorios cada vez más peligrosos, las certezas de Seraphine empiezan a agrietarse: sobre los licántropos, sobre su orden, y sobre la anciana de las Tierras Grises que pronuncia su apellido con una familiaridad imposible.
Kael sabe algo que no le ha dicho. Ella lo intuye. Y en el momento en que una emboscada los obliga a mostrarse lo que son el uno para el otro, Seraphine comete el primer error que no puede deshacer: preocuparse por él en voz alta. Algunas grietas no se sellan. Solo se aprende a vivir con la luz que entra por ellas.