Cuando una plaga de muertos sin explicación devasta las provincias del norte, el rey de Vaeldris se ve obligado a tomar una decisión que nunca esperó tomar: buscar a un nigromante. El problema es que los nigromantes llevan décadas exiliados por ley. Marth, el caballero más confiable de la guardia real, recibe la orden de encontrar a Eiryn, un exiliado que vive bajo nombre falso en un pueblo fronterizo, y convencerlo de ayudar al reino que lo destruyó.
El trato es simple y cruel: coopera o carga con la culpa. Lo que ninguno de los dos espera es el camino. Semanas de viaje por territorios devastados, durmiendo en los mismos campamentos, dependiendo el uno del otro para sobrevivir. Un caballero que siempre creyó en el orden del reino y un nigromante que sabe exactamente por qué ese orden es una mentira. Dos hombres que no deberían tener nada en común, obligados a mirarse de frente.
Cuando una plaga de muertos sin explicación devasta las provincias del norte, el rey de Vaeldris se ve obligado a tomar una decisión que nunca esperó tomar: buscar a un nigromante. El problema es que los nigromantes llevan décadas exiliados por ley. Marth, el caballero más confiable de la guardia real, recibe la orden de encontrar a Eiryn, un exiliado que vive bajo nombre falso en un pueblo fronterizo, y convencerlo de ayudar al reino que lo destruyó.
El trato es simple y cruel: coopera o carga con la culpa. Lo que ninguno de los dos espera es el camino. Semanas de viaje por territorios devastados, durmiendo en los mismos campamentos, dependiendo el uno del otro para sobrevivir. Un caballero que siempre creyó en el orden del reino y un nigromante que sabe exactamente por qué ese orden es una mentira. Dos hombres que no deberían tener nada en común, obligados a mirarse de frente.