En La Cité Éternelle, París suspendida en el cielo sobre una superficie radiactiva, la única ley que importa es simple: cuanto más arriba vives, más vales. Mary Stratton, mecánica de los niveles más bajos, lleva dos años construyendo el arma que va a matar al Príncipe. Tiene sus razones. Son buenas. Cuando un ataque de máquinas devoradoras amenaza con hacer caer la ciudad entera, Mary y el Príncipe descubren que la única solución los obliga a trabajar juntos, descender a la superficie prohibida y confiar en el enemigo con quien comparten el mismo objetivo por razones completamente opuestas.
En La Cité Éternelle, París suspendida en el cielo sobre una superficie radiactiva, la única ley que importa es simple: cuanto más arriba vives, más vales. Mary Stratton, mecánica de los niveles más bajos, lleva dos años construyendo el arma que va a matar al Príncipe. Tiene sus razones. Son buenas. Cuando un ataque de máquinas devoradoras amenaza con hacer caer la ciudad entera, Mary y el Príncipe descubren que la única solución los obliga a trabajar juntos, descender a la superficie prohibida y confiar en el enemigo con quien comparten el mismo objetivo por razones completamente opuestas.