Limitar la riqueza. Por qué el exceso es un problema político
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- FormatePub
- ISBN8232947668
- EAN9798232947668
- Date de parution16/12/2025
- Protection num.pas de protection
- Infos supplémentairesepub
- ÉditeurDraft2Digital
Résumé
Este libro plantea una pregunta incómoda y urgente: ¿por qué aceptamos límites para casi todo -salarios, déficits, emisiones, recursos- pero no para la riqueza extrema? El limitarismo parte de una idea sencilla y radical a la vez: en sociedades democráticas, acumular sin límite no es un derecho neutro, sino un problema político, moral y social. Cuando unos pocos concentran demasiado poder económico, la libertad y la igualdad del resto se debilitan, aunque la pobreza disminuya.
A lo largo de sus capítulos, el libro desmonta la falsa oposición entre combatir la pobreza y frenar el exceso. Argumenta que ambos fenómenos son dos caras del mismo sistema y que no basta con garantizar un suelo mínimo si no se establece también un techo razonable. Desde una perspectiva accesible y bien documentada, se analizan las raíces filosóficas del limitarismo, su desarrollo contemporáneo -con especial atención a las ideas de Ingrid Robeyns- y las razones psicológicas, culturales y económicas que sostienen la obsesión por acumular más de lo necesario.
El texto baja a tierra el debate y responde a las objeciones habituales: si poner límites desincentiva el esfuerzo, si amenaza la innovación o si conduce al igualitarismo forzado. Frente a esos temores, propone un marco claro: no se trata de igualar a todos, sino de impedir que el exceso de unos pocos degrade la democracia y la vida común. En ese recorrido, el libro explora la relación directa entre limitar la riqueza y hacer posibles políticas como la renta básica universal, entendidas como vasos comunicantes de un mismo proyecto de justicia social.
Lejos de ser un manifiesto abstracto, la obra ofrece herramientas para pensar un futuro viable en un mundo finito, donde el bienestar colectivo no dependa de la acumulación sin freno, sino de reglas compartidas, límites claros y una redistribución que garantice vidas dignas. El limitarismo no promete utopías, pero sí una pregunta esencial: qué significa vivir bien juntos cuando el poder económico deja de no tener techo.
A lo largo de sus capítulos, el libro desmonta la falsa oposición entre combatir la pobreza y frenar el exceso. Argumenta que ambos fenómenos son dos caras del mismo sistema y que no basta con garantizar un suelo mínimo si no se establece también un techo razonable. Desde una perspectiva accesible y bien documentada, se analizan las raíces filosóficas del limitarismo, su desarrollo contemporáneo -con especial atención a las ideas de Ingrid Robeyns- y las razones psicológicas, culturales y económicas que sostienen la obsesión por acumular más de lo necesario.
El texto baja a tierra el debate y responde a las objeciones habituales: si poner límites desincentiva el esfuerzo, si amenaza la innovación o si conduce al igualitarismo forzado. Frente a esos temores, propone un marco claro: no se trata de igualar a todos, sino de impedir que el exceso de unos pocos degrade la democracia y la vida común. En ese recorrido, el libro explora la relación directa entre limitar la riqueza y hacer posibles políticas como la renta básica universal, entendidas como vasos comunicantes de un mismo proyecto de justicia social.
Lejos de ser un manifiesto abstracto, la obra ofrece herramientas para pensar un futuro viable en un mundo finito, donde el bienestar colectivo no dependa de la acumulación sin freno, sino de reglas compartidas, límites claros y una redistribución que garantice vidas dignas. El limitarismo no promete utopías, pero sí una pregunta esencial: qué significa vivir bien juntos cuando el poder económico deja de no tener techo.






















