En las últimas décadas, el evangelicalismo ha dejado de ser un movimiento de fe para convertirse en una arquitectura de poder. Con redes transnacionales, infraestructuras corporativas y una capacidad de lobby profesionalizada, su influencia ya no se limita al púlpito: moldea leyes, financia campañas, sincroniza discursos con la ultraderecha y reconfigura el pacto democrático en tres continentes. Este ensayo desmonta, con rigor académico y mirada crítica, cómo el movimiento evangélico contemporáneo ha transitado de la periferia religiosa al centro de la negociación política.
A través de un análisis comparado entre Estados Unidos, América Latina y Europa, se rastrea su genealogía doctrinal, su economía de diezmos y activos corporativos, sus mecanismos de cabildeo formal e informal, y su convergencia estructural con fuerzas nacionalistas y conservadoras. Lejos de reducir el fenómeno a la conspiración o la estigmatización, esta obra mapea una realidad operativa: la fe como lenguaje de poder público.
De la teología del dominio a los think tanks conservadores, de la « bancada bíblica » brasileña al trumpismo estadounidense, y de las megachurches como corporaciones a las fracturas internas de una generación que cuestiona la fusión entre altar y urna, el libro ofrece un recorrido sistemático por la maquinaria que sostiene este actor político moderno. Con fuentes primarias, estudios de caso y un marco teórico interdisciplinar, la obra no solo diagnostica el impacto en la democracia plural, sino que explora horizontes de regulación, transparencia y diálogo institucional.
Una lectura indispensable para quienes buscan comprender cómo se articula el poder en el siglo XXI: no desde el ruido mediático, sino desde la arquitectura silenciosa que lo financia, lo coordina y lo legitima.
En las últimas décadas, el evangelicalismo ha dejado de ser un movimiento de fe para convertirse en una arquitectura de poder. Con redes transnacionales, infraestructuras corporativas y una capacidad de lobby profesionalizada, su influencia ya no se limita al púlpito: moldea leyes, financia campañas, sincroniza discursos con la ultraderecha y reconfigura el pacto democrático en tres continentes. Este ensayo desmonta, con rigor académico y mirada crítica, cómo el movimiento evangélico contemporáneo ha transitado de la periferia religiosa al centro de la negociación política.
A través de un análisis comparado entre Estados Unidos, América Latina y Europa, se rastrea su genealogía doctrinal, su economía de diezmos y activos corporativos, sus mecanismos de cabildeo formal e informal, y su convergencia estructural con fuerzas nacionalistas y conservadoras. Lejos de reducir el fenómeno a la conspiración o la estigmatización, esta obra mapea una realidad operativa: la fe como lenguaje de poder público.
De la teología del dominio a los think tanks conservadores, de la « bancada bíblica » brasileña al trumpismo estadounidense, y de las megachurches como corporaciones a las fracturas internas de una generación que cuestiona la fusión entre altar y urna, el libro ofrece un recorrido sistemático por la maquinaria que sostiene este actor político moderno. Con fuentes primarias, estudios de caso y un marco teórico interdisciplinar, la obra no solo diagnostica el impacto en la democracia plural, sino que explora horizontes de regulación, transparencia y diálogo institucional.
Una lectura indispensable para quienes buscan comprender cómo se articula el poder en el siglo XXI: no desde el ruido mediático, sino desde la arquitectura silenciosa que lo financia, lo coordina y lo legitima.