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La guerra de Palonegro Y un testimonio inédito de la guerra de los mil días. Historia Militar de Colombia-Guerras civiles y violencia politica, #8

Par : Emilio Arenas
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  • FormatePub
  • ISBN978-0-463-42574-9
  • EAN9780463425749
  • Date de parution23/10/2019
  • Protection num.pas de protection
  • Infos supplémentairesepub
  • ÉditeurBluewater

Résumé

Pero al descender desde Matanza por "La Colina" hacia Rionegro, la Revolución descubrió su plan. Y entre atacar a Bucaramanga o pasar hacia el interior por Jordán-XXX en el Cañón de Chicamocha que tomaba la segunda opción. A Lebrija envió José Rosario Díaz sus postas, con órdenes a sus fuerzas de concentrarse allí. El poblado distaba menos de una legua de Palonegro, 5 de Rionegro, casi dos de Bucaramanga, y legua y media de Girón.
El día 9 de mayo movió el guerrillero Rosario Díaz dos de sus batallones a Palonegro, instalándose allí en la casa de Gregorio González, el punto más a propósito para vigilar cualquier movimiento que hiciera su enemigo desde la capital. Al día siguiente, hacia las 9 de la mañana, José Rosario vio con sus binóculos fuerzas numerosas que salían de Bucaramanga hacia Girón. Dedujo se dirigirían hacia el Alto de Girón por el camino de Lebrija, con intención de cortar el camino a la Revolución.
Alarmado por el hecho, envió un posta urgente a informar al Cuartel General en San Ignacio, cerca de Rionegro. El mensajero bajó raudo en su cabalgadura por el camino de Los Chorizos, pasando el Río del Oro en "Bocas", en dirección a su destino. A la 1:30 ya estaba de regreso, después de un recorrido de 40 kilómetros, y con un papel que decía "No se impresione, general Díaz, la fuerza que usted ha visto salir hacia el Alto de Girón, es una misión que va hacia el Sogamoso a sacar ganado, para racionar al ejército.
Vea si le es posible que impida esa operación que será muy conveniente. Benjamín Herrera". Ante la puesta, José Rosario decidió enviar un posta a Lebrija, con orden al coronel Marcial González de moverse con su batallón a "La Antigua", para marchar desde allí juntos al Alto de Rubén, punto a propósito para detener el ascenso del enemigo.