La historia geopolítica puede entenderse como un desplazamiento progresivo de los factores decisivos del poder, desde los recursos naturales hacia la capacidad tecnológica, sin que los primeros desaparezcanLa tesis central de este ensayo es que la historia geopolítica no es una sucesión de ciclos cerrados, sino un proceso de desplazamiento progresivo del centro de gravedad del poder. Este desplazamiento no implica una sustitución radical, sino una reconfiguración jerárquica de los factores que determinan la influencia internacional.
Si durante milenios el poder se sustentó en la tierra, el agua y la población, a partir de la Revolución Industrial el acento se desplazó hacia la energía, la industria y la logística; y en las últimas décadas, hacia la información, el conocimiento y los algoritmos.
La historia geopolítica puede entenderse como un desplazamiento progresivo de los factores decisivos del poder, desde los recursos naturales hacia la capacidad tecnológica, sin que los primeros desaparezcanLa tesis central de este ensayo es que la historia geopolítica no es una sucesión de ciclos cerrados, sino un proceso de desplazamiento progresivo del centro de gravedad del poder. Este desplazamiento no implica una sustitución radical, sino una reconfiguración jerárquica de los factores que determinan la influencia internacional.
Si durante milenios el poder se sustentó en la tierra, el agua y la población, a partir de la Revolución Industrial el acento se desplazó hacia la energía, la industria y la logística; y en las últimas décadas, hacia la información, el conocimiento y los algoritmos.