En el reino de Vael, los Velados son guerreros consagrados desde niños a un juramento grabado en su propia piel: proteger, obedecer, y nunca amar. Edward lleva catorce años custodiando a Seren Aurel, la princesa más brillante y más incómoda del reino. Cuando ella es prometida en matrimonio a un archiduque lejano, el viaje hacia su nuevo destino los encierra juntos en caminos de montaña, tormentas y silencios que se vuelven imposibles de ignorar.
Entre ellos no hay odio. Hay algo peor: una lealtad tan absoluta que se ha convertido en la única forma de amor que él puede permitirse. Seren lo sabe. Edward también. Y ninguno de los dos puede hacer nada al respecto.
En el reino de Vael, los Velados son guerreros consagrados desde niños a un juramento grabado en su propia piel: proteger, obedecer, y nunca amar. Edward lleva catorce años custodiando a Seren Aurel, la princesa más brillante y más incómoda del reino. Cuando ella es prometida en matrimonio a un archiduque lejano, el viaje hacia su nuevo destino los encierra juntos en caminos de montaña, tormentas y silencios que se vuelven imposibles de ignorar.
Entre ellos no hay odio. Hay algo peor: una lealtad tan absoluta que se ha convertido en la única forma de amor que él puede permitirse. Seren lo sabe. Edward también. Y ninguno de los dos puede hacer nada al respecto.