Diez aventuras heladas. Diez animales fuera de lugar. Y una regla del Ártico que nadie olvida: aquí, la calma es un superpoder. En Perdidos en el Ártico, cada cuento sigue a un protagonista distinto que se enfrenta a un mundo blanco y brillante donde el suelo cruje, el viento empuja y el frío no perdona. Una cabra montés descubre que la banquisa no se salta como una roca; un zorro queda a la deriva en un "barco" de hielo; un pequeño murciélago aprende a encontrar refugio con su eco; y un ave valiente se atreve a descender a la cueva azul de un glaciar para ayudar a los suyos.
Son historias breves, autoconclusivas y pensadas para niños de hasta 10 años: aventuras con humor, tensión suave y finales reconfortantes, donde cada personaje aprende a adaptarse, resistir y, a veces, pedir ayuda. Valores claros: valentía, perseverancia, amistad y autocontrol Perfecto para leer antes de dormir (y "otra más"...)
Diez aventuras heladas. Diez animales fuera de lugar. Y una regla del Ártico que nadie olvida: aquí, la calma es un superpoder. En Perdidos en el Ártico, cada cuento sigue a un protagonista distinto que se enfrenta a un mundo blanco y brillante donde el suelo cruje, el viento empuja y el frío no perdona. Una cabra montés descubre que la banquisa no se salta como una roca; un zorro queda a la deriva en un "barco" de hielo; un pequeño murciélago aprende a encontrar refugio con su eco; y un ave valiente se atreve a descender a la cueva azul de un glaciar para ayudar a los suyos.
Son historias breves, autoconclusivas y pensadas para niños de hasta 10 años: aventuras con humor, tensión suave y finales reconfortantes, donde cada personaje aprende a adaptarse, resistir y, a veces, pedir ayuda. Valores claros: valentía, perseverancia, amistad y autocontrol Perfecto para leer antes de dormir (y "otra más"...)