Un zorro ártico. Un crujido. Y un "barco" de hielo que se aleja sin pedir permiso. Kito es pequeñito, blanco como la nieve y tiene un abrigo tan calentito que parece mágico. Un día sale a buscar un pez bajo el hielo. y entonces el suelo hace: ¡CRAAACK!La placa se rompe y Kito queda atrapado en una isla de hielo que flota mar adentro. La orilla se hace cada vez más pequeña, el viento se pone gruñón y la noche cae rápido.
Para aguantar, Kito deberá superar tres pruebas: el frío que muerde, los ruidos que asustan y el sueño que puede convertirlo en carámbano. Con su ingenio, su abrigo y un plan inesperado (sí. ¡bailar!), Kito intentará resistir sin perder la calma. Pero cuando aparecen placas gigantes acercándose para chocar, Kito entenderá que el valor no siempre es correr: a veces es mantenerse despierto y pensar.
Un zorro ártico. Un crujido. Y un "barco" de hielo que se aleja sin pedir permiso. Kito es pequeñito, blanco como la nieve y tiene un abrigo tan calentito que parece mágico. Un día sale a buscar un pez bajo el hielo. y entonces el suelo hace: ¡CRAAACK!La placa se rompe y Kito queda atrapado en una isla de hielo que flota mar adentro. La orilla se hace cada vez más pequeña, el viento se pone gruñón y la noche cae rápido.
Para aguantar, Kito deberá superar tres pruebas: el frío que muerde, los ruidos que asustan y el sueño que puede convertirlo en carámbano. Con su ingenio, su abrigo y un plan inesperado (sí. ¡bailar!), Kito intentará resistir sin perder la calma. Pero cuando aparecen placas gigantes acercándose para chocar, Kito entenderá que el valor no siempre es correr: a veces es mantenerse despierto y pensar.