Nuestra sociedad necesita más que cualquier otra cosa, ver evidencia de una fe verdadera. Antes que esperemos alcanzar nuestros amigos y seres queridos con la verdad del evangelio, necesitamos examinar seriamente nuestra propia fe. ¿Es real o estamos fingiendo?
Nuestra sociedad necesita más que cualquier otra cosa, ver evidencia de una fe verdadera. Antes que esperemos alcanzar nuestros amigos y seres queridos con la verdad del evangelio, necesitamos examinar seriamente nuestra propia fe. ¿Es real o estamos fingiendo?