Un joven despierta un día sin sus máscaras: se las han robado mientras dormía. Cuando la multitud lo señala y grita « ¡un loco! », él no huye; sonríe. Acaba de descubrir lo único que ningún ladrón puede quitarle. Así abre El Loco, el primer libro que Kahlil Gibran escribió en inglés, en 1918, siete años antes de El Profeta. Aquí la locura no es enfermedad, sino libertad: la de quien deja de fingir cordura para empezar a vivir.
En treinta y cinco piezas breves -parábolas, diálogos y poemas en prosa-, Gibran convierte cada página en un espejo incómodo y luminoso. No es un tratado ni un sermón, sino un libro para leer despacio, una pieza cada noche, hasta descubrir que las máscaras que retrata también son las tuyas. Esta edición incluye: . Las 35 piezas completas de la obra de 1918, entre ellas « Los siete yoes », « El sepulturero », « Cuando nació mi Tristeza » y « La ciudad bendita ».
Un joven despierta un día sin sus máscaras: se las han robado mientras dormía. Cuando la multitud lo señala y grita « ¡un loco! », él no huye; sonríe. Acaba de descubrir lo único que ningún ladrón puede quitarle. Así abre El Loco, el primer libro que Kahlil Gibran escribió en inglés, en 1918, siete años antes de El Profeta. Aquí la locura no es enfermedad, sino libertad: la de quien deja de fingir cordura para empezar a vivir.
En treinta y cinco piezas breves -parábolas, diálogos y poemas en prosa-, Gibran convierte cada página en un espejo incómodo y luminoso. No es un tratado ni un sermón, sino un libro para leer despacio, una pieza cada noche, hasta descubrir que las máscaras que retrata también son las tuyas. Esta edición incluye: . Las 35 piezas completas de la obra de 1918, entre ellas « Los siete yoes », « El sepulturero », « Cuando nació mi Tristeza » y « La ciudad bendita ».