Raskolnikov es un joven que ha sido expulsado de la universidad y que asesina a una anciana usurera por una idea, para afirmar su libertad y demostrar que es superior a los hombres comunes y a su moral. Sin embargo, una vez cometido el asesinato, descubre que no le gobierna la lógica, sino el azar, la enfermedad y lo irracional que afloran en los sueños y en los impulsos autodestructivos. Se lanza así a vagabundeos alucinados, recorriendo un San Petersburgo sofocante y opresivo, una ciudad-pesadilla poblada por marginados, verdugos y víctimas con los que se ve obligado a enfrentarse y dialogar, en la búsqueda desesperada de una salida.
Tejida en torno a una gran complejidad de temas, la novela refleja los principales motivos que agitaron la Rusia de mediados del siglo XIX y el alma del autor: desde los ideales protosocialistas hasta un superhumanismo casi nietzscheano, pasando por el misticismo mesiánico típicamente eslavo.
Raskolnikov es un joven que ha sido expulsado de la universidad y que asesina a una anciana usurera por una idea, para afirmar su libertad y demostrar que es superior a los hombres comunes y a su moral. Sin embargo, una vez cometido el asesinato, descubre que no le gobierna la lógica, sino el azar, la enfermedad y lo irracional que afloran en los sueños y en los impulsos autodestructivos. Se lanza así a vagabundeos alucinados, recorriendo un San Petersburgo sofocante y opresivo, una ciudad-pesadilla poblada por marginados, verdugos y víctimas con los que se ve obligado a enfrentarse y dialogar, en la búsqueda desesperada de una salida.
Tejida en torno a una gran complejidad de temas, la novela refleja los principales motivos que agitaron la Rusia de mediados del siglo XIX y el alma del autor: desde los ideales protosocialistas hasta un superhumanismo casi nietzscheano, pasando por el misticismo mesiánico típicamente eslavo.