Con un extraordinario manejo del humor y la ironía, y la maestría narrativa que caracterizan toda su obra, Sergio Ramírez regresa al género negro con uno de sus personajes más memorables, que ya protagonizó El cielo llora por mí (2008). Sexo, dinero, corrupción y tramas de poder son las claves de este caso policial en el que nadie resulta del todo inocente.
Con un extraordinario manejo del humor y la ironía, y la maestría narrativa que caracterizan toda su obra, Sergio Ramírez regresa al género negro con uno de sus personajes más memorables, que ya protagonizó El cielo llora por mí (2008). Sexo, dinero, corrupción y tramas de poder son las claves de este caso policial en el que nadie resulta del todo inocente.