"Era uno mujer de treinta y siete anos que habia pasado la ultima parte de su vida en prision." Asi empieza Esos cielos. La protagonista, recién puesta en libertad, regresa en autocar a Bilbao. A partir de ahi, asistimos a un viaje que es a la vez fisico, emocional y mental. Durante un tiempo limitado y en un espacio cerrado, et lector tiene la oportunidad de recorrer con el personaje un trayecto que no admite pausas, un itinerario poblado de votes y de suenos. No hay metafora de la vida tan valida como et viaje. En este caso, incluso los suenos forman parte del trayecto, bien sea porque nacen del pasado o porque representan los anhelos del futuro.
"Era uno mujer de treinta y siete anos que habia pasado la ultima parte de su vida en prision." Asi empieza Esos cielos. La protagonista, recién puesta en libertad, regresa en autocar a Bilbao. A partir de ahi, asistimos a un viaje que es a la vez fisico, emocional y mental. Durante un tiempo limitado y en un espacio cerrado, et lector tiene la oportunidad de recorrer con el personaje un trayecto que no admite pausas, un itinerario poblado de votes y de suenos. No hay metafora de la vida tan valida como et viaje. En este caso, incluso los suenos forman parte del trayecto, bien sea porque nacen del pasado o porque representan los anhelos del futuro.