Littérature d'Espagne du Siècle d'or à aujourd'hui
Sobre el Amor

Par : Cervantes miguel De
Formats :
  • Paiement en ligne :
    • Livraison à domicile ou en point Mondial Relay estimée à partir du 18 septembre
      Cet article sera commandé chez un fournisseur et vous sera envoyé 21 jours après la date de votre commande.
    • Retrait Click and Collect en magasin gratuit
  • Nombre de pages82
  • PrésentationBroché
  • Poids0.144 kg
  • Dimensions17,0 cm × 22,0 cm × 0,5 cm
  • ISBN979-10-418-1284-4
  • EAN9791041812844
  • Date de parution22/06/2023
  • ÉditeurCulturea

Résumé

Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín y confirmándose a sí mismo, se dio a entender que no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quien enamorarse ; porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma. Decíase él : -Si yo, por malos de mis pecados, o por mi buena suerte, me encuentro por ahí con algún gigante, como de ordinario les acontece a los caballeros andantes, y le derribo de un encuentro, o le parto por mitad del cuerpo, o, finalmente, le venzo y le rindo, ¿no será bien tener a quien enviarle presentado y que entre y se hinque de rodillas ante mi dulce senora, y diga con voz humilde y rendido : "Yo, senora, soy el gigante Caraculiambro, senor de la ínsula Malindrania, a quien venció en singular batalla el jamás como se debe alabado caballero don Quijote de la Mancha, el cual me mandó que me presentase ante vuestra merced, para que la vuestra grandeza disponga de mí a su talante" ? ¡Oh, cómo se holgó nuestro buen caballero cuando hubo hecho este discurso, y más cuando halló a quien dar nombre de su dama ! Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo, ni le dio cata dello.
Llamábase Aldonza Lorenzo, y a ésta le pareció ser bien darle título de senora de sus pensamientos ; y, buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran senora, vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso ; nombre, a su parecer, músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto.