Su Felicidad Curvilínea. En Busca del Galán de Papel, #20

Par : Mary E Thompson
Offrir maintenant
Ou planifier dans votre panier
Disponible dans votre compte client Decitre ou Furet du Nord dès validation de votre commande. Le format ePub est :
  • Compatible avec une lecture sur My Vivlio (smartphone, tablette, ordinateur)
  • Compatible avec une lecture sur liseuses Vivlio
  • Pour les liseuses autres que Vivlio, vous devez utiliser le logiciel Adobe Digital Edition. Non compatible avec la lecture sur les liseuses Kindle, Remarkable et Sony
Logo Vivlio, qui est-ce ?

Notre partenaire de plateforme de lecture numérique où vous retrouverez l'ensemble de vos ebooks gratuitement

Pour en savoir plus sur nos ebooks, consultez notre aide en ligne ici
C'est si simple ! Lisez votre ebook avec l'app Vivlio sur votre tablette, mobile ou ordinateur :
Google PlayApp Store
  • FormatePub
  • ISBN8232728632
  • EAN9798232728632
  • Date de parution21/10/2025
  • Protection num.pas de protection
  • Infos supplémentairesepub
  • ÉditeurDraft2Digital

Résumé

Landon No debería haberme sentido aliviado cuando mi novia desde hacía tres años se negó a mudarse conmigo. Esa debería haber sido la primera pista de que no estábamos hechos el uno para el otro. ¿Mi segunda pista? Nunca la deseé como deseaba a Casey. Casey era dulce, inocente y todo un misterio. ¿Por qué una madre soltera recién divorciada necesitaba mi ayuda para seducir a hombres? Acepté. Y, a cambio, ella tendría que hacerse pasar por mi acompañante en la boda de un amigo. Solo era una cita.
Pero hacerla reír, tenerla entre mis brazos y llegar a conocerla me dejó con ganas de más. ¿Quién le estaba enseñando a quién a seducir? CaseyPedirle ayuda a Landon fue algo impulsivo. Pero cuando le oí hablarle a una clienta sobre el poder de seducción de las flores, quise escucharlo para siempre. No echaba de menos a mi exmarido, pero sí el sexo. Mucho. No necesitaba una relación ni un nuevo marido.
Necesitaba a un hombre que me sedujera con sus palabras y me tentara con su sonrisa. Y que estuviera dispuesto a enseñarme mucho más que solo de flores.