Harald Hardrada quiere convertirse en rey de Noruega. Tras la caída del emperador demente Miguel V, Harald vuelve su atención hacia el norte. Pero el general Maniakes tiene otros planes para él. Utilizando a Hardrada como instrumento de muerte y traición, Maniakes no es el único que aspira a gobernar Bizancio. Los obispos mienten, los soldados luchan, los asesinos acechan en las calles y los amantes se lamentan.
Y, al final, todos pierden la vida. Hardrada necesita un tesoro para conquistar su corona, y la nueva emperatriz Zoe lo posee. Con escasos recursos y aún menos tiempo, Harald se enfrenta a una difícil decisión, mientras el espectro de la muerte nunca se aleja demasiado.
Harald Hardrada quiere convertirse en rey de Noruega. Tras la caída del emperador demente Miguel V, Harald vuelve su atención hacia el norte. Pero el general Maniakes tiene otros planes para él. Utilizando a Hardrada como instrumento de muerte y traición, Maniakes no es el único que aspira a gobernar Bizancio. Los obispos mienten, los soldados luchan, los asesinos acechan en las calles y los amantes se lamentan.
Y, al final, todos pierden la vida. Hardrada necesita un tesoro para conquistar su corona, y la nueva emperatriz Zoe lo posee. Con escasos recursos y aún menos tiempo, Harald se enfrenta a una difícil decisión, mientras el espectro de la muerte nunca se aleja demasiado.