Me borraron. El Callejón me castigó por fallarle. Me arrebató 400 años de recuerdos, me convirtió en una simple humana y me arrojó al mundo con solo dos pistas: un manuscrito sin terminar y una dirección en San Miguel. Mi nombre es Morgana, exsecretaria del Callejón, y ahora consumo tamarindos profesionalmente mientras intento editar mi propia existencia. En este viaje descubrí que la burocracia mágica apesta, pero también que un par de idiotas tenían razón: el "hoy" es un hechizo mucho más poderoso que cualquier pacto de sangre.
Punto y Seguido: Crónicas de un pacto roto es una travesía de fantasía urbana y realismo mágico suspendida entre los callejones de Guanajuato y los dulces hilos del destino. Una historia para recordar que, si alguna vez te besaste en un balcón, todavía estás a tiempo de respirar. No debes 50 años. No debes nada.
Me borraron. El Callejón me castigó por fallarle. Me arrebató 400 años de recuerdos, me convirtió en una simple humana y me arrojó al mundo con solo dos pistas: un manuscrito sin terminar y una dirección en San Miguel. Mi nombre es Morgana, exsecretaria del Callejón, y ahora consumo tamarindos profesionalmente mientras intento editar mi propia existencia. En este viaje descubrí que la burocracia mágica apesta, pero también que un par de idiotas tenían razón: el "hoy" es un hechizo mucho más poderoso que cualquier pacto de sangre.
Punto y Seguido: Crónicas de un pacto roto es una travesía de fantasía urbana y realismo mágico suspendida entre los callejones de Guanajuato y los dulces hilos del destino. Una historia para recordar que, si alguna vez te besaste en un balcón, todavía estás a tiempo de respirar. No debes 50 años. No debes nada.