SOLDES
Jusqu'à -70% sur une sélection d'articles*
Por qué la cebra tiene rayas y otras leyendas que nunca te contaron. Cuentos para antes de ir a hacer nono
Par :Formats :
Disponible dans votre compte client Decitre ou Furet du Nord dès validation de votre commande. Le format ePub est :
- Compatible avec une lecture sur My Vivlio (smartphone, tablette, ordinateur)
- Compatible avec une lecture sur liseuses Vivlio
- Pour les liseuses autres que Vivlio, vous devez utiliser le logiciel Adobe Digital Edition. Non compatible avec la lecture sur les liseuses Kindle, Remarkable et Sony
, qui est-ce ?Notre partenaire de plateforme de lecture numérique où vous retrouverez l'ensemble de vos ebooks gratuitement
Pour en savoir plus sur nos ebooks, consultez notre aide en ligne ici
- FormatePub
- ISBN8227407061
- EAN9798227407061
- Date de parution29/07/2024
- Protection num.pas de protection
- Infos supplémentairesepub
- ÉditeurBig Dog Books, LLC
Résumé
Aunque no me lo creas, la cebra no siempre tuvo rayas. Era blanquita como una foquita recién nacida, hasta que un día... ya te lo contaré dentro. Y el león no siempre tuvo esa espléndida melena, ni el elefante su trompota, ni el chanchito su colita enroscada ni la tortuga caparazón. Entonces... ¿cómo fue que se hiccieron de todas esas cosas maravillosas? Te lo voy a contar tal cual me lo contó Lysander en mi viaje por el bosque.
Lysander... sabés quién es, ¿no? Ah... ¿no? Es el duendecito refunfuñón que hizo que me cayera de cara al suelo y con mi nariz hiciera un agujero que llegó hasta los sótanos de China. Vení conmigo que te cuento las leyendas para niños que me contó, así te vas a dormir con estos tiernos y divertidos cuentos para niños. Te veo dentro, moranguito...
Lysander... sabés quién es, ¿no? Ah... ¿no? Es el duendecito refunfuñón que hizo que me cayera de cara al suelo y con mi nariz hiciera un agujero que llegó hasta los sótanos de China. Vení conmigo que te cuento las leyendas para niños que me contó, así te vas a dormir con estos tiernos y divertidos cuentos para niños. Te veo dentro, moranguito...























