Nieve sobre mi unicornio es una novela sobre la fragilidad emocional, la soledad urbana y la delgada frontera entre la imaginación y la supervivencia psicológica. En el corazón de Nueva York, una mujer joven que vive con un trastorno límite de la personalidad construye una realidad paralela para protegerse del vacío, del miedo al abandono y de la intensidad de sus emociones. El unicornio que aparece en su ventana no es solo una criatura fantástica: es una manifestación de su mundo interior, un refugio frente a una ciudad que devora, frente al amor que duele y frente a una identidad que nunca termina de fijarse.
A través de una prosa poética y profundamente sensorial, la novela nos sumerge en una mente que ama con exceso, que teme con la misma fuerza y que se aferra a la fantasía como última forma de estabilidad. La historia avanza entre ternura y angustia, entre humor y pérdida, mostrando cómo el vínculo con el unicornio refleja la forma en que la protagonista se relaciona con las personas reales: con intensidad, dependencia, idealización y miedo a la desaparición.
Alexander Salow firma una obra íntima y perturbadoramente bella sobre la neurodivergencia emocional, el duelo por la infancia perdida y la dificultad de habitar un mundo que exige coherencia cuando por dentro todo es tormenta. No es un cuento de hadas. Es una novela sobre cómo algunas personas sobreviven creando magia.
Nieve sobre mi unicornio es una novela sobre la fragilidad emocional, la soledad urbana y la delgada frontera entre la imaginación y la supervivencia psicológica. En el corazón de Nueva York, una mujer joven que vive con un trastorno límite de la personalidad construye una realidad paralela para protegerse del vacío, del miedo al abandono y de la intensidad de sus emociones. El unicornio que aparece en su ventana no es solo una criatura fantástica: es una manifestación de su mundo interior, un refugio frente a una ciudad que devora, frente al amor que duele y frente a una identidad que nunca termina de fijarse.
A través de una prosa poética y profundamente sensorial, la novela nos sumerge en una mente que ama con exceso, que teme con la misma fuerza y que se aferra a la fantasía como última forma de estabilidad. La historia avanza entre ternura y angustia, entre humor y pérdida, mostrando cómo el vínculo con el unicornio refleja la forma en que la protagonista se relaciona con las personas reales: con intensidad, dependencia, idealización y miedo a la desaparición.
Alexander Salow firma una obra íntima y perturbadoramente bella sobre la neurodivergencia emocional, el duelo por la infancia perdida y la dificultad de habitar un mundo que exige coherencia cuando por dentro todo es tormenta. No es un cuento de hadas. Es una novela sobre cómo algunas personas sobreviven creando magia.