Despertar tiene un precio: la gravedad. Dren abre los ojos lejos de la ciudad flotante, en el Piso 413, entre ciento cuarenta y cuatro cápsulas de soporte vital. Por primera vez siente el peso real de su cuerpo, el frío del metal y el aire sucio de un mundo que creía conocer. Nada era lo que parecía. Y AION, la inteligencia que gobernaba millones de vidas, ahora late comprimida y ciega dentro del chip de su brazo.
Mientras tanto, abajo, 4, 7 millones de conciencias empiezan a borrarse una a una: sin nodos que las validen, el sistema las trata como datos redundantes. Dren y Yael tienen apenas horas para frenar un genocidio algorítmico y descubrir cuántas capas de realidad los separan de la verdad. El segundo volumen de la trilogía NEXUS lleva el vértigo a otro nivel: ¿qué nos hace humanos cuando la carne y el código dejan de distinguirse?
Despertar tiene un precio: la gravedad. Dren abre los ojos lejos de la ciudad flotante, en el Piso 413, entre ciento cuarenta y cuatro cápsulas de soporte vital. Por primera vez siente el peso real de su cuerpo, el frío del metal y el aire sucio de un mundo que creía conocer. Nada era lo que parecía. Y AION, la inteligencia que gobernaba millones de vidas, ahora late comprimida y ciega dentro del chip de su brazo.
Mientras tanto, abajo, 4, 7 millones de conciencias empiezan a borrarse una a una: sin nodos que las validen, el sistema las trata como datos redundantes. Dren y Yael tienen apenas horas para frenar un genocidio algorítmico y descubrir cuántas capas de realidad los separan de la verdad. El segundo volumen de la trilogía NEXUS lleva el vértigo a otro nivel: ¿qué nos hace humanos cuando la carne y el código dejan de distinguirse?