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Memorias de un abanderado, Recuerdos de la Patria Boba. Historia de Colombia, #146
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- FormatePub
- ISBN978-0-463-39342-0
- EAN9780463393420
- Date de parution30/07/2019
- Protection num.pas de protection
- Infos supplémentairesepub
- ÉditeurBluewater
Résumé
La bibliografía de la primera época de la independencia nacional cuenta con escasos volúmenes. Para quien quiera seguir cronológicamente el desarrollo de nuestra emancipación, a partir de 1810, es preciso comenzar por el « Diario Político » de Caldas y Camacho; los demás periódicos de aquellos días; el « Diario », de José María Caballero, y en seguida, « Las Memorias de un Abanderado », de José María; Espinosa.
Aunque escrito este libro más de sesenta años después de los acontecimientos a que se refiere, no parece que tan largo y tormentoso tiempo de la vida colombiana lo hubiera separado de las páginas iniciales de nuestra historia política, pues se halla animado por un mismo espíritu de sencillez y de sinceridad y relata los hechos con tal precisión que transporta fielmente al lector a los primeros años del siglo.
Los contadísimos militares que han dado a la estampa algunos trabajos sobre la materia, lo han hecho sin duda a costa de sacrificios y molestias, como todos los demás ciudadanos que sobre ciencias, antigüedades, historia y literatura han publicado excelentes libros, sin tener para ello más estímulo que su amor a las letras, ni otra esperanza de recompensa que la satisfacción de ser útiles a su país, a la ciencia y a la posteridad.
Doloroso es ver cómo algunos sabios extranjeros que, entre otros muchos estólidos viajantes de la escuela de Steward y de Gavriac, suelen visitar nuestro país para hacer estudios científicos, no encuentren en él una corporación autorizada con quién entenderse, ni que pueda suministrarles los informes que necesitan, y tienen que mendigar los conocimientos aislados de algunos particulares que se ocultan, como avergonzados de la ciencia que han adquirido con sus propios esfuerzos; lo cual cede sin duda en excepcional descrédito de esta patria que queremos todos levantar en alto desnuda y enflaquecida, para que la vean las demás naciones, y sea el objeto de su befa y escarnio.
Aunque escrito este libro más de sesenta años después de los acontecimientos a que se refiere, no parece que tan largo y tormentoso tiempo de la vida colombiana lo hubiera separado de las páginas iniciales de nuestra historia política, pues se halla animado por un mismo espíritu de sencillez y de sinceridad y relata los hechos con tal precisión que transporta fielmente al lector a los primeros años del siglo.
Los contadísimos militares que han dado a la estampa algunos trabajos sobre la materia, lo han hecho sin duda a costa de sacrificios y molestias, como todos los demás ciudadanos que sobre ciencias, antigüedades, historia y literatura han publicado excelentes libros, sin tener para ello más estímulo que su amor a las letras, ni otra esperanza de recompensa que la satisfacción de ser útiles a su país, a la ciencia y a la posteridad.
Doloroso es ver cómo algunos sabios extranjeros que, entre otros muchos estólidos viajantes de la escuela de Steward y de Gavriac, suelen visitar nuestro país para hacer estudios científicos, no encuentren en él una corporación autorizada con quién entenderse, ni que pueda suministrarles los informes que necesitan, y tienen que mendigar los conocimientos aislados de algunos particulares que se ocultan, como avergonzados de la ciencia que han adquirido con sus propios esfuerzos; lo cual cede sin duda en excepcional descrédito de esta patria que queremos todos levantar en alto desnuda y enflaquecida, para que la vean las demás naciones, y sea el objeto de su befa y escarnio.



