Es tiempo de cambiar, de reflexionar y sanar todas las heridas causadas por palabras o actitudes heredadas. Muchas parejas se casan creyendo que su cónyuge es el que debe suplir las necesidades emocionales, espirituales y materiales y por eso fracasan porque el único que suple todas las necesidades es Dios. « Por lo tanto, mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús » Filipenses 4, 19.
El matrimonio deber ser bendición para los cónyuges, la sociedad y sus descendientes « Yo daré nueva vida a tus descendientes, les enviaré mi bendición » Isaías 44, 3b. « Haré que tus descendientes reinen siempre en tu lugar » Salmo 89, 4.
Es tiempo de cambiar, de reflexionar y sanar todas las heridas causadas por palabras o actitudes heredadas. Muchas parejas se casan creyendo que su cónyuge es el que debe suplir las necesidades emocionales, espirituales y materiales y por eso fracasan porque el único que suple todas las necesidades es Dios. « Por lo tanto, mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús » Filipenses 4, 19.
El matrimonio deber ser bendición para los cónyuges, la sociedad y sus descendientes « Yo daré nueva vida a tus descendientes, les enviaré mi bendición » Isaías 44, 3b. « Haré que tus descendientes reinen siempre en tu lugar » Salmo 89, 4.