La ética más sencilla (sólo 2 elementos), más completa (para todo aspecto de la vida), potencialmente universal, intelectualmente imbatible, sin vínculos con grupos religiosos, políticos o ideológicos, sin conexión con negocios ni dependencia de nadie, creadora de sentido para la vida sin recurrir a otros mundos, sin búsqueda de prosélitos ni atacar a nadie.
Basada en la razón y la sensibilidad empática, según lo que revela el estudio de la mente superdotada. Y, aunque parezca increíble, extraída directamente de la vida y la obra del Marqués de Sade, hasta ahora visto como la encarnación del Mal.
La ética más sencilla (sólo 2 elementos), más completa (para todo aspecto de la vida), potencialmente universal, intelectualmente imbatible, sin vínculos con grupos religiosos, políticos o ideológicos, sin conexión con negocios ni dependencia de nadie, creadora de sentido para la vida sin recurrir a otros mundos, sin búsqueda de prosélitos ni atacar a nadie.
Basada en la razón y la sensibilidad empática, según lo que revela el estudio de la mente superdotada. Y, aunque parezca increíble, extraída directamente de la vida y la obra del Marqués de Sade, hasta ahora visto como la encarnación del Mal.