Valentina Torres llegó a la isla con una maleta de obra y una sola certeza: nunca volvería a confiar en nadie. Adrián Montenegro la esperaba con una zona clausurada, un secreto familiar de veintidós años y la determinación de un hombre que ha aprendido que controlar todo es la única forma de no perder nada. Ninguno de los dos estaba preparado para el otro. Ella es arquitecta. Brillante, herida, reconstruyéndose después de una traición que le costó todo lo que había construido.
Él es el dueño de una isla privada en el Mediterráneo, de un hotel en ruinas que lleva décadas guardando secretos, y de un dolor que no sabe cómo soltar. El proyecto debería durar seis meses. El problema es que algunos edificios no son los únicos que necesitan restauración. Mientras Valentina devuelve la vida al Hotel Alcántara, descubre que las grietas más profundas no están en los muros. Están en la historia de una familia que eligió el silencio sobre la verdad.
En una hermana que desapareció para proteger lo que amaba. En un hombre que aprendió a construir imperios porque era lo único que no podía abandonarle. Y en ella misma, que creía haber sellado todas sus grietas. La isla tiene sus propias reglas. El mar no guarda secretos para siempre. Y hay personas que entran en tu vida en el momento más imposible y te demuestran que las cosas que están hechas para durar, duran.
Aunque tarden. Aunque cuesten. Aunque haya que empezar desde la grieta. LA ISLA DEL ÚLTIMO VERANO es una novela de romance contemporáneo sobre el precio de confiar, el peso de los secretos familiares y la decisión más difícil de todas: elegir quedarse cuando tienes todas las razones para irte. Para lectoras de Megan Maxwell, Lorena Franco y Mia Sheridan. Una historia de amor que se construye como los edificios que duran: despacio, con los materiales correctos y sin atajos.
Valentina Torres llegó a la isla con una maleta de obra y una sola certeza: nunca volvería a confiar en nadie. Adrián Montenegro la esperaba con una zona clausurada, un secreto familiar de veintidós años y la determinación de un hombre que ha aprendido que controlar todo es la única forma de no perder nada. Ninguno de los dos estaba preparado para el otro. Ella es arquitecta. Brillante, herida, reconstruyéndose después de una traición que le costó todo lo que había construido.
Él es el dueño de una isla privada en el Mediterráneo, de un hotel en ruinas que lleva décadas guardando secretos, y de un dolor que no sabe cómo soltar. El proyecto debería durar seis meses. El problema es que algunos edificios no son los únicos que necesitan restauración. Mientras Valentina devuelve la vida al Hotel Alcántara, descubre que las grietas más profundas no están en los muros. Están en la historia de una familia que eligió el silencio sobre la verdad.
En una hermana que desapareció para proteger lo que amaba. En un hombre que aprendió a construir imperios porque era lo único que no podía abandonarle. Y en ella misma, que creía haber sellado todas sus grietas. La isla tiene sus propias reglas. El mar no guarda secretos para siempre. Y hay personas que entran en tu vida en el momento más imposible y te demuestran que las cosas que están hechas para durar, duran.
Aunque tarden. Aunque cuesten. Aunque haya que empezar desde la grieta. LA ISLA DEL ÚLTIMO VERANO es una novela de romance contemporáneo sobre el precio de confiar, el peso de los secretos familiares y la decisión más difícil de todas: elegir quedarse cuando tienes todas las razones para irte. Para lectoras de Megan Maxwell, Lorena Franco y Mia Sheridan. Una historia de amor que se construye como los edificios que duran: despacio, con los materiales correctos y sin atajos.