Haru Nakamura tiene diecisiete años y una vida perfectamente vacía. Sin ambiciones, sin planes, sin nada que lo saque del piloto automático. Un día, harto de su propia indiferencia, decide hacer algo: confesarle sus sentimientos a Mika Tsukaragi, la chica más inalcanzable del instituto. El plan era simple. Ella diría que no. Él seguiría con su vida. Ella dijo que sí. Lo que Haru no sabía era que decir sí incluía una mansión familiar con jardines imposibles, una familia que carga siglos de tradición, y Ayame: la hermana mayor de Mika, con ojos verdes como el hielo y una espada de bambú que usa con demasiada naturalidad para su gusto.
Ayame ha decidido que Haru no es digno de su hermana. Y tiene tres días para demostrárselo a sí misma.
Haru Nakamura tiene diecisiete años y una vida perfectamente vacía. Sin ambiciones, sin planes, sin nada que lo saque del piloto automático. Un día, harto de su propia indiferencia, decide hacer algo: confesarle sus sentimientos a Mika Tsukaragi, la chica más inalcanzable del instituto. El plan era simple. Ella diría que no. Él seguiría con su vida. Ella dijo que sí. Lo que Haru no sabía era que decir sí incluía una mansión familiar con jardines imposibles, una familia que carga siglos de tradición, y Ayame: la hermana mayor de Mika, con ojos verdes como el hielo y una espada de bambú que usa con demasiada naturalidad para su gusto.
Ayame ha decidido que Haru no es digno de su hermana. Y tiene tres días para demostrárselo a sí misma.