En una ciudad donde la corrupción es profunda y la oscuridad acecha debajo de cada calle, el detective Isaac Vale se ve obligado a enfrentar una pesadilla que no lo dejará descansar. Lo mataron hace dos años, pero de alguna manera regresó. Sin pulso. Sin dolor. Sin memoria. Algo en él está roto. Algo anda mal. Ahora, un nuevo asesino está causando estragos en la ciudad. Sus víctimas quedan huecas y exhibidas en grotescos arreglos sinfónicos (sus cuerpos ensartados como instrumentos musicales) como si el asesino estuviera tocando una melodía macabra en su carne.
A medida que Isaac profundiza en el caso, comienza a escuchar una canción inquietante. Resuena en su mente, acercándolo al retorcido juego del asesino. Pero cuanto más descubre, más se da cuenta de que no se trata sólo de un caso de asesinato. El asesino lo está persiguiendo. Revelando algo. Y cuanto más se acerca Isaac a la verdad, más comienza a desmoronarse su propio pasado. Descubre que su regreso de entre los muertos está ligado a algo mucho más oscuro (y más peligroso) de lo que podría haber imaginado.
Con la ciudad al borde del colapso y los cadáveres amontonándose, Isaac se ve obligado a enfrentar lo único que nunca creyó posible: ¿está persiguiendo al asesino o el asesino lo está persiguiendo a él?En una sinfonía de violencia, nada es lo que parece.
En una ciudad donde la corrupción es profunda y la oscuridad acecha debajo de cada calle, el detective Isaac Vale se ve obligado a enfrentar una pesadilla que no lo dejará descansar. Lo mataron hace dos años, pero de alguna manera regresó. Sin pulso. Sin dolor. Sin memoria. Algo en él está roto. Algo anda mal. Ahora, un nuevo asesino está causando estragos en la ciudad. Sus víctimas quedan huecas y exhibidas en grotescos arreglos sinfónicos (sus cuerpos ensartados como instrumentos musicales) como si el asesino estuviera tocando una melodía macabra en su carne.
A medida que Isaac profundiza en el caso, comienza a escuchar una canción inquietante. Resuena en su mente, acercándolo al retorcido juego del asesino. Pero cuanto más descubre, más se da cuenta de que no se trata sólo de un caso de asesinato. El asesino lo está persiguiendo. Revelando algo. Y cuanto más se acerca Isaac a la verdad, más comienza a desmoronarse su propio pasado. Descubre que su regreso de entre los muertos está ligado a algo mucho más oscuro (y más peligroso) de lo que podría haber imaginado.
Con la ciudad al borde del colapso y los cadáveres amontonándose, Isaac se ve obligado a enfrentar lo único que nunca creyó posible: ¿está persiguiendo al asesino o el asesino lo está persiguiendo a él?En una sinfonía de violencia, nada es lo que parece.