Desde la caída del Muro de Berlín hasta hoy, La caída de los dioses rojos recorre el doble colapso de la izquierda occidental: el hundimiento del comunismo real y la posterior desintegración de la hegemonía cultural progresista que lo sobrevivió. Una hegemonía que conquistó universidades, medios y lenguaje político, y que precisamente al ganar sembró las semillas de su propia derrota.
Desde la caída del Muro de Berlín hasta hoy, La caída de los dioses rojos recorre el doble colapso de la izquierda occidental: el hundimiento del comunismo real y la posterior desintegración de la hegemonía cultural progresista que lo sobrevivió. Una hegemonía que conquistó universidades, medios y lenguaje político, y que precisamente al ganar sembró las semillas de su propia derrota.