Antes de perder sus recuerdos, Akari Tsukishiro pertenecía a una antigua raza de kitsune que habitaba la Luna. Ahora vive sola en un templo abandonado en la cima de una montaña, sin recordar quién es ni cómo llegó a la Tierra. Lo único que conserva es una certeza imposible de ignorar: debe regresar a la Luna, donde alguien importante la espera. Cada noche intenta alcanzarla volando, pero siempre fracasa.
Durante el día observa desde lo alto a una pequeña villa humana, convencida de que nunca debe acercarse a ellos por miedo a ser vista como un monstruo o una diosa. Sin embargo, al presenciar la solidaridad, el esfuerzo y la compasión con la que los habitantes enfrentan las dificultades de la vida, comienza a cuestionar la soledad en la que ha vivido.
Antes de perder sus recuerdos, Akari Tsukishiro pertenecía a una antigua raza de kitsune que habitaba la Luna. Ahora vive sola en un templo abandonado en la cima de una montaña, sin recordar quién es ni cómo llegó a la Tierra. Lo único que conserva es una certeza imposible de ignorar: debe regresar a la Luna, donde alguien importante la espera. Cada noche intenta alcanzarla volando, pero siempre fracasa.
Durante el día observa desde lo alto a una pequeña villa humana, convencida de que nunca debe acercarse a ellos por miedo a ser vista como un monstruo o una diosa. Sin embargo, al presenciar la solidaridad, el esfuerzo y la compasión con la que los habitantes enfrentan las dificultades de la vida, comienza a cuestionar la soledad en la que ha vivido.