Pablo era carne de cañon, un simple demonio destinado a morir bajo los muros del Castillo de Tébar. Pero el destino -o algo más antiguo- tenía otros planes. Rescatado de la muerte por un Dios Antiguo, Pablo despierta en un cuerpo humano, encadenado a una misión que no puede rechazar: activar siete altares para liberar a la entidad que ahora posee su alma. Acompañado por el cínico Diego de Galvea y armado con el bastón Egas, Pablo deberá cruzar un mundo que lo odia.
Perseguido por los Canes de Dios y marcado por su propia naturaleza, deberá decidir si es el salvador que Borealia necesita o el heraldo de su destrucción final.
Pablo era carne de cañon, un simple demonio destinado a morir bajo los muros del Castillo de Tébar. Pero el destino -o algo más antiguo- tenía otros planes. Rescatado de la muerte por un Dios Antiguo, Pablo despierta en un cuerpo humano, encadenado a una misión que no puede rechazar: activar siete altares para liberar a la entidad que ahora posee su alma. Acompañado por el cínico Diego de Galvea y armado con el bastón Egas, Pablo deberá cruzar un mundo que lo odia.
Perseguido por los Canes de Dios y marcado por su propia naturaleza, deberá decidir si es el salvador que Borealia necesita o el heraldo de su destrucción final.