Lena lleva meses durmiendo en dos mundos. En uno tiene una vida tranquila junto a Sebastián, un hombre que la ama con una paciencia que pocas veces se encuentra. En el otro despierta en una fortaleza oscura, en un territorio al borde del colapso, junto a Drathomir: un comandante frío que la recuerda cada noche aunque ella no recuerde las anteriores. Ninguno de los dos mundos es un sueño. Los dos son reales.
Y los dos están empezando a reclamarla al mismo tiempo.
Lena lleva meses durmiendo en dos mundos. En uno tiene una vida tranquila junto a Sebastián, un hombre que la ama con una paciencia que pocas veces se encuentra. En el otro despierta en una fortaleza oscura, en un territorio al borde del colapso, junto a Drathomir: un comandante frío que la recuerda cada noche aunque ella no recuerde las anteriores. Ninguno de los dos mundos es un sueño. Los dos son reales.
Y los dos están empezando a reclamarla al mismo tiempo.