En una época obsesionada con la productividad, sacrificar horas de sueño resulta tentador. Sin embargo, esa decisión socava la salud y la economía. El futuro del sueño : ¿Dormir menos pero mejor ? ofrece un panorama claro y fundamentado de la crisis del sueño. El autor revela las consecuencias fisiológicas y mentales de la privación -desde enfermedades cardiovasculares y obesidad hasta ansiedad y depresión- y muestra cómo la falta de sueño cuesta cientos de miles de millones cada año.
Desmonta los mitos del sueño polifásico y explica por qué las siestas breves, la higiene lumínica y la termorregulación son más eficaces que las noches fragmentadas. La obra repasa innovaciones punteras : relojes y anillos conectados, cintas EEG, algoritmos de inteligencia artificial capaces de predecir enfermedades, estimuladores del nervio hipogloso, terapias cognitivas digitalizadas y fármacos como el tirzepatida.
También analiza el auge del divorcio del sueño, el turismo del sueño y una economía floreciente basada en colchones inteligentes y aromaterapia. De estas investigaciones surge un mensaje contundente : el futuro del sueño no consiste en dormir menos, sino en mejorar la calidad de nuestras noches.
En una época obsesionada con la productividad, sacrificar horas de sueño resulta tentador. Sin embargo, esa decisión socava la salud y la economía. El futuro del sueño : ¿Dormir menos pero mejor ? ofrece un panorama claro y fundamentado de la crisis del sueño. El autor revela las consecuencias fisiológicas y mentales de la privación -desde enfermedades cardiovasculares y obesidad hasta ansiedad y depresión- y muestra cómo la falta de sueño cuesta cientos de miles de millones cada año.
Desmonta los mitos del sueño polifásico y explica por qué las siestas breves, la higiene lumínica y la termorregulación son más eficaces que las noches fragmentadas. La obra repasa innovaciones punteras : relojes y anillos conectados, cintas EEG, algoritmos de inteligencia artificial capaces de predecir enfermedades, estimuladores del nervio hipogloso, terapias cognitivas digitalizadas y fármacos como el tirzepatida.
También analiza el auge del divorcio del sueño, el turismo del sueño y una economía floreciente basada en colchones inteligentes y aromaterapia. De estas investigaciones surge un mensaje contundente : el futuro del sueño no consiste en dormir menos, sino en mejorar la calidad de nuestras noches.