El canto de la alondra, tercera novela de Willa Cather, fue escrita en 1915. Se dice que la obra estuvo inspirada en la soprano realmente existente Olive Fremstad, célebre cantante sueco-estadounidense que, como la protagonista, estuvo activa en Nueva York y en Europa durante el mismo período histórico representado en la novela. La obra explora la manera en que la primera parte de la vida de un artista influye en su obra.
En la novela, Thea Kronborg descubre su propio talento como cantante y llega a alcanzar gran fama y éxito tras abandonar su minúsculo pueblo de Moonstone. Cather evitó representar la vida rural como idílica, centrándose en cambio en las estructuras conservadoras, restrictivas y patriarcales según las cuales vivían sus habitantes. Su obra es, por ello, considerada una de las primeras llamadas "novelas de rebeldía".
Cather retrata una época, a caballo de finales del siglo XIX, en la que el Oeste americano se expandía rápidamente y los estadounidenses adquirían una creciente sofisticación en la comprensión de la cultura y de los artistas, sobre todo en comparación con Europa. El título de la novela proviene de un cuadro de 1884 de Jules Breton, que se describe y se comenta dentro del propio libro.
El canto de la alondra, tercera novela de Willa Cather, fue escrita en 1915. Se dice que la obra estuvo inspirada en la soprano realmente existente Olive Fremstad, célebre cantante sueco-estadounidense que, como la protagonista, estuvo activa en Nueva York y en Europa durante el mismo período histórico representado en la novela. La obra explora la manera en que la primera parte de la vida de un artista influye en su obra.
En la novela, Thea Kronborg descubre su propio talento como cantante y llega a alcanzar gran fama y éxito tras abandonar su minúsculo pueblo de Moonstone. Cather evitó representar la vida rural como idílica, centrándose en cambio en las estructuras conservadoras, restrictivas y patriarcales según las cuales vivían sus habitantes. Su obra es, por ello, considerada una de las primeras llamadas "novelas de rebeldía".
Cather retrata una época, a caballo de finales del siglo XIX, en la que el Oeste americano se expandía rápidamente y los estadounidenses adquirían una creciente sofisticación en la comprensión de la cultura y de los artistas, sobre todo en comparación con Europa. El título de la novela proviene de un cuadro de 1884 de Jules Breton, que se describe y se comenta dentro del propio libro.