Hay hombres que cruzan el mundo para desaparecer. Él lo cruzó para volver. Dimitry es un espía sin bandera y sin licencia para matar, un fantasma entrenado para no dejar rastro. Custodia el objeto más peligroso del planeta -capaz de apagar continentes enteros- escondido en el lugar más improbable de todos: la vitrina de una pastelería de barrio, a un metro de la mujer que ama. Ella se llama Kassandra.
No sabe nada de llaves secretas ni de traiciones, ni de las ciudades heladas donde su nombre es lo único que lo mantiene entero. Y no debe saberlo jamás. Entre Berlín, Leipzig, Viena y los canales de Camboya, con un traidor sin rostro caminando a su lado, Dimitry descubrirá que en una historia de espías lo que de verdad importa no es lo que se oculta, sino aquello por lo que uno decide volver. Una conspiración de claves y de ternura.
Hay hombres que cruzan el mundo para desaparecer. Él lo cruzó para volver. Dimitry es un espía sin bandera y sin licencia para matar, un fantasma entrenado para no dejar rastro. Custodia el objeto más peligroso del planeta -capaz de apagar continentes enteros- escondido en el lugar más improbable de todos: la vitrina de una pastelería de barrio, a un metro de la mujer que ama. Ella se llama Kassandra.
No sabe nada de llaves secretas ni de traiciones, ni de las ciudades heladas donde su nombre es lo único que lo mantiene entero. Y no debe saberlo jamás. Entre Berlín, Leipzig, Viena y los canales de Camboya, con un traidor sin rostro caminando a su lado, Dimitry descubrirá que en una historia de espías lo que de verdad importa no es lo que se oculta, sino aquello por lo que uno decide volver. Una conspiración de claves y de ternura.