Se incluyen los relatos de la serie Detectives pringadas: El caso Alicante, El pozo y La sombra. CASO ALICANTE Triana no tiene trabajo y Verónica ha montado su despacho de detective privado en un pueblo donde nadie la conoce. Ambas están dispuestas a afrontar cualquier obstáculo por grande que sea, por eso, Vero aceptan un caso que no tiene nada que ver con su trabajo, pero que está muy bien pagado, y se van juntas a resolverlo. Una señora de ojos saltones que no deja de complicarles la vida, una serpiente venenosa y un sol de justicia formarán parte de su primera aventura juntas. EL POZO Cuando el teléfono del despacho suena, Vero lo coge emocionada pensando que por fin le va a entrar su primer caso de verdad, sin embargo, la mujer que hay al otro lado de la línea, quiere contratarla para algo muy rocambolesco. Un pozo, un peluche llamado Papaya y un niño repelente que no deja de apuntar a Triana con su metralleta.
Esa combinación terminará con Verónica chapoteando en las aguas oscuras y frías de un pozo mientras Triana "averigua" la manera de sacarla de ahí. LA SOMBRA Verónica y Triana son abruptamente despertadas en su casa por su amiga Loli, quien, aterrada y en pijama, aporrea su puerta en plena madrugada, alegando que una sombra oscura acecha en su salón. A pesar de su inicial escepticismo, deciden abandonar la comodidad de su hogar para acudir en su ayuda.
Se incluyen los relatos de la serie Detectives pringadas: El caso Alicante, El pozo y La sombra. CASO ALICANTE Triana no tiene trabajo y Verónica ha montado su despacho de detective privado en un pueblo donde nadie la conoce. Ambas están dispuestas a afrontar cualquier obstáculo por grande que sea, por eso, Vero aceptan un caso que no tiene nada que ver con su trabajo, pero que está muy bien pagado, y se van juntas a resolverlo. Una señora de ojos saltones que no deja de complicarles la vida, una serpiente venenosa y un sol de justicia formarán parte de su primera aventura juntas. EL POZO Cuando el teléfono del despacho suena, Vero lo coge emocionada pensando que por fin le va a entrar su primer caso de verdad, sin embargo, la mujer que hay al otro lado de la línea, quiere contratarla para algo muy rocambolesco. Un pozo, un peluche llamado Papaya y un niño repelente que no deja de apuntar a Triana con su metralleta.
Esa combinación terminará con Verónica chapoteando en las aguas oscuras y frías de un pozo mientras Triana "averigua" la manera de sacarla de ahí. LA SOMBRA Verónica y Triana son abruptamente despertadas en su casa por su amiga Loli, quien, aterrada y en pijama, aporrea su puerta en plena madrugada, alegando que una sombra oscura acecha en su salón. A pesar de su inicial escepticismo, deciden abandonar la comodidad de su hogar para acudir en su ayuda.