El divorcio ya estaba firmado. El expediente jamás debió llegar a sus manos. Elsa Okonwa dejó de creer en las segundas oportunidades el día que firmó el fin de su matrimonio. Y mucho menos cree en ellas cuando se trata de él: el hombre cuyo anillo, si somos honestas, todavía no se ha quitado del todo. Ya no por esperanza. Solo por costumbre. Dos años después de cerrar ese capítulo, Elsa es la CEO más joven de su industria, la mujer que -según todos- lo tiene absolutamente todo.
Y está lista para darse, por fin, lo único que el éxito nunca le regaló: un hijo. En sus propios términos. Sin promesas de nadie. Sin reloj de ningún hombre marcando el ritmo. Ese hombre, definitivamente, no debería ser Austin Danjuma. Su ex esposo. El multimillonario del mundo fintech que una vez la dejó ir, convencido de que el momento importaba más que la verdad. Lo que Elsa no sabe es que un expediente confidencial -algo que jamás debió salir de donde estaba- ya está sobre el escritorio de Austin.
Que él ya rompió cada regla de decencia con tal de leerlo. Y que ya decidió, sin consultarle a nadie, que el plan de Elsa para tener a ese bebé no va a suceder como ella cree. Cuando Austin reaparece en la vida perfectamente controlada de Elsa con una propuesta que ella jamás pidió y una verdad para la que no está lista, su plan de familia sin complicaciones empieza a parecerse peligrosamente al matrimonio que dejó atrás: un metro noventa de hombre imposible, exasperante, y absolutamente incapaz de mantenerse fuera de su cama.
Ahora, la mujer que construyó un imperio para no necesitar a nadie más tiene que responderse una pregunta que la aterra:¿Esto es de verdad una segunda oportunidad. o el mismo corazón roto, vestido con un traje más caro?
El divorcio ya estaba firmado. El expediente jamás debió llegar a sus manos. Elsa Okonwa dejó de creer en las segundas oportunidades el día que firmó el fin de su matrimonio. Y mucho menos cree en ellas cuando se trata de él: el hombre cuyo anillo, si somos honestas, todavía no se ha quitado del todo. Ya no por esperanza. Solo por costumbre. Dos años después de cerrar ese capítulo, Elsa es la CEO más joven de su industria, la mujer que -según todos- lo tiene absolutamente todo.
Y está lista para darse, por fin, lo único que el éxito nunca le regaló: un hijo. En sus propios términos. Sin promesas de nadie. Sin reloj de ningún hombre marcando el ritmo. Ese hombre, definitivamente, no debería ser Austin Danjuma. Su ex esposo. El multimillonario del mundo fintech que una vez la dejó ir, convencido de que el momento importaba más que la verdad. Lo que Elsa no sabe es que un expediente confidencial -algo que jamás debió salir de donde estaba- ya está sobre el escritorio de Austin.
Que él ya rompió cada regla de decencia con tal de leerlo. Y que ya decidió, sin consultarle a nadie, que el plan de Elsa para tener a ese bebé no va a suceder como ella cree. Cuando Austin reaparece en la vida perfectamente controlada de Elsa con una propuesta que ella jamás pidió y una verdad para la que no está lista, su plan de familia sin complicaciones empieza a parecerse peligrosamente al matrimonio que dejó atrás: un metro noventa de hombre imposible, exasperante, y absolutamente incapaz de mantenerse fuera de su cama.
Ahora, la mujer que construyó un imperio para no necesitar a nadie más tiene que responderse una pregunta que la aterra:¿Esto es de verdad una segunda oportunidad. o el mismo corazón roto, vestido con un traje más caro?