Alex y Ava: ¿Qué pasaría si fuera amor? Ella lo tenía todo. hasta que el silencio se convirtió en su único refugio. Ava Lane, de 25 años, es la voz que el mundo entero corea, la rubia perfecta de portadas y escenarios. Pero tras la traición de quienes debían protegerla y el cansancio de no saber porque cantaba, decide huir. Sin maletas y sin planes, cargando solo con el eco de una fama que se siente como una condena, encuentra refugio en un rincón de Portugal, donde el Atlántico ruge con la misma furia que su interior.Él no buscaba a nadie.
porque sentía que ya lo había perdido todo. Alexander Stone, de 35 años, llegó a Portugal para restaurar un faro abandonado. Es un hombre de manos curtidas y pocas palabras que solo confía en su rutina y en la lealtad de su perra, Maya. En su vida no hay espacio para el glamour; solo hay planos, herramientas y el viento del Atlántico golpeando contra la estructura que intenta devolver a la vida. Un encuentro que no debía suceder.
Cuando el mundo de cristal de Ava choca contra la roca sólida que es Alex, surgen chispas, pero no de romance. sino de resistencia. Él no sabe quién es ella, y a ella no le importa quién es él. Sin embargo, entre las paredes del faro, donde las máscaras caen y el pasado golpea como las olas, una pregunta empieza a cobrar fuerza:"¿Qué pasaría si, entre el deseo, los falsos estereotipos y los prejuicios, también existiera algo más?"
Alex y Ava: ¿Qué pasaría si fuera amor? Ella lo tenía todo. hasta que el silencio se convirtió en su único refugio. Ava Lane, de 25 años, es la voz que el mundo entero corea, la rubia perfecta de portadas y escenarios. Pero tras la traición de quienes debían protegerla y el cansancio de no saber porque cantaba, decide huir. Sin maletas y sin planes, cargando solo con el eco de una fama que se siente como una condena, encuentra refugio en un rincón de Portugal, donde el Atlántico ruge con la misma furia que su interior.Él no buscaba a nadie.
porque sentía que ya lo había perdido todo. Alexander Stone, de 35 años, llegó a Portugal para restaurar un faro abandonado. Es un hombre de manos curtidas y pocas palabras que solo confía en su rutina y en la lealtad de su perra, Maya. En su vida no hay espacio para el glamour; solo hay planos, herramientas y el viento del Atlántico golpeando contra la estructura que intenta devolver a la vida. Un encuentro que no debía suceder.
Cuando el mundo de cristal de Ava choca contra la roca sólida que es Alex, surgen chispas, pero no de romance. sino de resistencia. Él no sabe quién es ella, y a ella no le importa quién es él. Sin embargo, entre las paredes del faro, donde las máscaras caen y el pasado golpea como las olas, una pregunta empieza a cobrar fuerza:"¿Qué pasaría si, entre el deseo, los falsos estereotipos y los prejuicios, también existiera algo más?"